Cloudshine

Hace tal vez uno o dos meses tuve la oportunidad de presenciar algo espectacular, fue al salir a dar el paseo habitual de las mañanas, al regresar escribí todo lo que percibí y sentí durante ese momento. Aquí lo comparto contigo.

Todos y cada uno de los días, mientras estoy en casa, llevo a mi mascota a dar un paseo por las mañanas, es algo que ambos necesitamos; mientras él corre, yo tomo algo de aire fresco. Algunos días nos pasan cosas poco habituales, ya sea por tonterías que él hace o simplemente eventos que ocurren cerca de nosotros. Cuando escribí este pequeño texto sucedió que, al salir y mirar al cielo, pude ver un espectáculo inusual, ni rayos de luz ni estelas de aviones. Era evidente que venían del horizonte, justo por donde el Sol sale, mas no provenientes de éste (eran las seis de la mañana y esto lo hacía improbable); tampoco nacían de la Luna, ya que ella estaba en una dirección contraria a la del fenómeno del cielo; mucho menos puedo decir esto haya sido producido por avión alguno, sumándole que cualquiera que haya sido su origen este era distante, muy distante. A todo este misterio, ¿qué vi?

"Cloudshines", siendo este quizás el nombre más acertado que pude dar, dado que en el español no hay una palabra que por sí misma sea capaz de describirlo; es pues, una palabra compuesta del inglés tal como es sunshine, que significa “rayo de sol” o moonshine, rayo de la luna. Para mí "rayo de nube" es algo incómodo para el oído, incluso me suena tonto, por ello le he dado un nombre en inglés.

Mientras veía estos cloudshines, todos provenientes del mismo lugar, tal cómo se ven los rayos del Sol, cuando un grupo de nubes le obstruye, pensaba en cómo pudieron haber llegado ahí, cómo pudieron formarse de una forma tan hermosa, manteniéndose aún con aviones surcando el cielo, y si bien puede haber quien explique el fenómeno climatológico, lo que me hace hablar de estos es el efecto de la apreciación que provocaron en mí.

Para aquellos que están en sintonía con la apreciación de esos detalles sencillos, esos que parecen no tener importancia, sabrán que son éstos los que me hacen agradecer cada día el estar aquí y ahora. Ese día conocí los cloudhsines, una manifestación física, tal vez originada por el frío excesivo que había en alguna de las capas de la atmósfera, alguna ventisca a cierta altura o qué sé yo, la verdad para esta ocasión el origen es prescindible, la realidad sigue siendo una: los detalles me inspiran, grandes, pequeños, de la naturaleza y claro, los del ser humano, esta ocasión fueron los "rayos de nube", la próxima no lo sé qué maravilla he de hallar.

Hoy, como desde hace un par de meses, soy tan feliz que puedo ponerme a escribir acerca de lo que veo en las mañanas, en aquella ocasión, de la formación inusual de nubes; un espectáculo que parecía ser parte de la luz del Sol, no era así, estas nubes recibían la luz de la luna y la forma en que se veía era simplemente hermosa, iban creciendo desde su extremo inferior hasta el más alto, pasando así de delgado a grueso, como si alguien les hubiese puesto, una a una. Parecían ser medibles, palpables, una postal hermosa, digna de ser retratada en una pintura o capturada con una cámara, sin embargo, decidí no hacerlo, en su lugar sólo disfrutar el momento y compartirlo contigo.

Ten un gran día, sonríe y aprecia los detalles a tu alrededor, lo disfrutarás.

Un comentario sobre “Cloudshine”

  1. Creo que soy de esos que están en sintonía con los pequeños detalles, tal vez no los considero tan pequeños, sino más bien momentos justos, en los que la unión de la percepción de la persona y ese momento en especial, dan lugar a eso que llamamos vida.

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